Alud en la ciudad de Volcán, Prov. de Jujuy, Rep. Argentina

El pasado 10 de enero tuvo lugar un alud tierra y barro, de gran magnitud que provocó enormes daños en la localidad de Volcán y afecto con menor intensidad a dos localidades vecinas. Este fenómeno fue el resultado de fuertes lluvias que durante una semana provocaron la crecida del Río Grande, su desborde y el colapso de un cerro al pie del cual están dichas localidades. El alud trajo barro, rocas de gran tamaño, y agua que terminaron cubriendo casas, calles y carreteras. En varios lugares se registro una altura de hasta 2 mts de barro que tapo las casas y obligó a evacuaciones de emergencia de la población.

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Cabe destacar que la mayoría de las casas eran de adobe y  de construcciones humildes y por lo tanto muy expuestas ante una situación de estas características.

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El saldo final fue de más de 1200 personas evacuadas y 4 muertos. Dos de ellos encontrados después de 10 días de búsqueda.

En el camino el alud destruyó también gran parte de una planta procesadora de cal, lo cual complicó mucho el rescate y los días posteriores de trabajo ya que el barro al mezclarse con la cal se endurecía rápidamente. Y a medio plazo influirá negativamente en la economía regional ya que era la fuente de trabajo de la mayoría de los pobladores.

Volcán es una población muy pequeña, con alrededor de 2000 habitantes, se activó un operativo de emergencia importante ya que se encuentra a 40 km de la capital provincial y a una altura de 2100 mts, lo que hacia muy difícil en los primeros días el acceso por caminos de montaña. Se encontraban prácticamente aislados y en peligro constante de nuevas tormentas y aludes, que podían llegar incluso a afectar a la capital provincial, que se encuentra en el valle al pie de dichas localidades, aumentando enormemente el numero de victimas.

Intervención de la RED PAE

La Red PAE (Primeros Auxilios Emocionales) es una Red de ayuda humanitaria que brinda de forma voluntaria cuidado emocional en emergencias y desastres. Compuesta por diferentes equipos PAE pertenecientes a distintas instituciones y organismos, y por profesionales formados y entrenados en la temática, que están ubicados en casi todo el país. Esto permite activar ayuda en forma casi inmediata cuando la misma es solicitada desde organismos oficiales.

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El objetivo principal es brindar los primeros auxilios emocionales en la zona afectada, brindar herramientas de cuidado y autocuidado emocional, colaborar con las autoridades en el manejo de la información e intentar restablecer lo antes posible el tejido social y la red social que será el sostén para la recuperación socio emocional de la población.

  • En qué consistió el operativo de asistencia a la localidad de Volcán

Tareas especificas:

1° Equipo:

A los dos días de haberse producido el alud, por petición de las autoridades provinciales se activa la Red y se  dirige allí el primer equipo  compuesto por 8 profesionales de distintas áreas formados en PAE. (bomberos, counselor, técnicos en emergencias )

Este grupo realizo tareas de triage emocional, y comenzó la clasificación de victimas para poder brindar cuidado emocional de acuerdo al grado de disociación de las mismas.

Se organizaron talleres breves en los periodos de descanso para las victimas de tercer nivel, esto es rescatistas y primeros respondientes. En estos talleres se les brindaba el espacio y técnicas de descarga emocional básicas y herramientas para poder comprender y contener desbordes emocionales de las personas afectadas, que muchas veces aparecían como agresividad y hasta violencia contra las autoridades y los mismos rescatistas.

En relación a las victimas de primer nivel, afectados directos, realizaron actividades en refugios, centros de evacuados y comedores donde se reunían o permanecían de acuerdo a la situación en que estaba su vivienda. (el 80% de la comunidad estaba evacuada) Con ellos se trabajo especialmente la posibilidad de brindarles técnicas de cuidado emocional basadas en manejo de la respiración, construir planes de manejo de estrés adecuados a la situación, información a los niños sobre lo sucedido y contención a los mayores.

Se normalizaron reacciones y se les brindo la posibilidad de crear espacios seguros, en conjunto con las autoridades de defensa civil y ejercito.

Trabajaron el miedo y el manejo de la ansiedad.

Se hicieron visitas a lugares que quedaron aislados, donde las personas permanecían refugiadas, tratando de facilitar la evacuación y el traslado a zonas seguras.

En este momento aun faltaba encontrar a dos personas, una mujer de 77 años y su hijo de 59 años, vecinos del lugar. Se trabajo con la hija (y nieta) para facilitar el proceso de estrés agudo.

Este grupo trabajo durante una semana y dejó información a las autoridades sobre los procesos que podían aparecer en los afectados y los modos de intervención básicos.

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Se realizarón actividades en refugios, centros de evacuados y comedores

Durante toda esta primera intervención este equipo, al finalizar cada  jornada realizaba un Defusing, para evaluar la intervención y facilitar la descarga emocional de ellos a nivel personal y como equipo. Las actividades y el Defusing se monitoreaban desde la coordinación para poder acompañar, sostener y asesorar al equipo en todo momento.

2° Equipo

Pasada una semana se activa un segundo equipo que se dirige al lugar del alud. Este equipo estaba constituido por 4 psicólogas especialistas en psicología de la emergencia y con experiencia anterior en situaciones similares. En este equipo fui yo para realizar tareas de contención y también de trabajo especifico con autoridades de la región para generar espacios que faciliten el regreso a las casas y la construcción de redes sociales en la comunidad evitando la revictimización y la multiplicación de víctimas

En esta fase se trabajo el inicio de duelos con aquellos que perdieron la totalidad de sus bienes y el espacio físico donde reubicarse, ya que hubo desmoronamientos de terrenos. Trabajamos la comunicación, dentro de los grupos de afectados y la importancia del acceso a la información de manera continua.

Un par de días antes de nuestra llegada fueron encontrados los cuerpos de las dos personas desaparecidas, que fueron traslados a la morgue, sin permitir a su único familiar el acceso a reconocimiento por el estado en que se encontraban. Debido a esto trabajamos con ella la posibilidad de iniciar el duelo con técnicas específicas que le permitan hacerlo de la mejor forma posible.

Trabajamos el manejo del miedo frente a lluvias constantes por la estación estival y el temor que causaba cada vez que una tormenta se iniciaba.

Muchas personas manifestaban no poder descansar porque “seguían escuchando las piedras”. (cayeron toneladas de rocas en escasos minutos, desde pequeñas hasta del tamaño de una habitación) Por esto se trabajo desensibilización de imágenes críticas y manejo de la ansiedad.

Se rearmo el sistema de alarmas, a través de debates que coordinamos con las comunidades más afectadas y autoridades, logrando generar un sistema de alarma ante eventuales emergencias que pueda ser escuchado y comprendido por toda la comunidad (esto trajo la posibilidad de que puedan recuperar el control sobre la situación y coordinar horas de descanso sabiendo que había vigilancia permanente).

Organizamos tareas y actividades con niños que se encontraban reunidos en su mayoría en el mismo centro de evacuados, facilitando que puedan procesar lo vivido y comprender los cambios que debían enfrentar a corto plazo (nuevo espacio para vivir, la escuela será reconstruida, pero este año se darán clases en un espacio cedido por un Club Social, y varios cambios mas que alteraran su rutina habitual)

Organizamos talleres para la comunidad afectada para trabajar con ellos la importancia de construir una rutina que los sostenga y que sea posible de realizar de inmediato.

Colaboramos con el cierre de la intervención mayor, ya que al comenzar a retirar las carpas de asistencia sanitaria, logística, y atención social, la población se vio afectada por la sensación de abandono.

Pudimos colaborar en generar compromisos de asistencia básicos y sobre todo de acceso sencillo a la información.

Formar parte del COE me permitió hacer llegar a quienes tomaban decisiones la importancia de mantener la calma de la población a través de la contención y la información. Esto facilito mucho la tarea.

Al cierre realizamos una jornada para los profesionales que actuaron de forma directa en el desastre, para brindarles herramientas básicas para poder continuar la tarea y promover el espacio de construcción social de la comunidad.

Luego se les facilito un espacio por grupos para sus descargas emocionales.

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Esta segunda fase se desarrolló también durante una semana

Comentarios generales:

Nuestro modelo de intervención esta basado en la idea de que una comunidad se recupera en comunidad. Por este motivo trabajamos siempre en espacios grupales y comunitarios para facilitar la reunión de sus miembros, compartir el dolor, miedos, quejas y reclamaciones, angustias, para demostrar que son los mismos en casi todas las personas afectadas, en definitiva que es una reacción normal ante una situación excepcional, evitar el aislamiento y generar la red social de cuidado mutuo. De esta forma se va fortaleciendo los recursos y las personas descubren que es posible construir la esperanza. Por supuesto contemplamos los casos especiales que requerían intervención individual o familiar.

Todas las intervenciones que realizamos como RED PAE son voluntarias y las llevan adelante personas formadas y entrenadas en esta área, algunos en la mitad de su formación y otros ya finalizada. Por este motivo la coordinación y la asignación de roles es de suma importancia.

Poder comprender y hacer comprender que toda situación que involucre a un ser humano está influida por lo emocional, es uno de nuestros objetivos básicos. No hay uniforme ni casco que nos proteja del dolor de los demás, por lo que el autocuidado es básico. Y debemos comenzar a incluir como satisfacción de necesidades básicas en un desastre, el cuidado emocional.

Las personas no se calman solo con estar en un lugar seguro, o contar con alimentos y atención médica, necesitan también a la par de información adecuada y herramientas técnicas para calmarse y calmar a sus seres queridos.

De aquí que considero de suma importancia la formación en PAE de todos los primeros emergencistas y contar con equipos especializados que asistan a los afectados desde el primer momento.

Considero que lo fundamental en el trabajo de cuidado emocional es el autocuidado del profesional. Las imágenes, el dolor, la frustración son habituales y cotidianas en este tipo de intervenciones. No es gratuito el trabajo con el dolor de los demás, por lo que es una premisa básica de la RED PAE cuidarse para poder cuidar.

Que lo que nos apasiona no nos enferme es el desafío!

Lic. Alicia Galfasó16406844_10206314507341546_4990897418193364159_n.jpg      

Psicóloga. Esp. En  Psicotraumatología   

Psicología de la Emergencia
Psicooncologa
Directora Postgrado Primeros Auxilios Emocionales.
Fac. De Medicina. Univ. De Buenos Aires
Trainer Internacional de Equipos de Primera Respuesta
Directora CPA. Centro Psicotraumatológico Argentino
Coordinadora General RED PAE

 

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